miércoles, 16 de agosto de 2017

Corrida de Toros, Marqués de Albaserrada, Tafalla (Navarra), 15-8-17

No tuvo buenas hechuras la Corrida


Hasta la localidad navarra de Tafalla nos desplazamos en esta ocasión para presenciar una, según decían, magníficamente presentada corrida del Marqués de Albaserrada y, como no, comprobar in situ el juego de unas de las reservas pedrajeñas, según doctos en la materia, del campo bravo. Pues bien, ni una cosa, ni la otra. Cuando se habla de Corrida bien presentada, hay que hablar de una corrida seria, rematada, con cara, de esas que dan miedo de verlas, pero sobre todo hay que hablar de un animal acorde a la estirpe de donde procede morfológicamente hablando. Como la ganadería del Marqués de Albaserrada no se sabe muy bien de donde procede, tras varios y sucesivos cruces, pues nos encontramos con una corrida, grande, basta, alta, fea y con algún ejemplar destartalado de cuerna y eso, hay que decirlo, no es buena presentación. Ni que decir tiene que poco o nada tuvieron que ver las hechuras con la estirpe pedrajeña y si tenemos en cuenta el comportamiento de los toros, pues menos todavía. En definitiva, una corrida que ya por sus hechuras era difícil que sirviera y así fue, predominó el descastamiento absoluto, la falta de celo y falta de voluntad de ir hacia adelante.

Los encargados de estoquear la corrida fueron Serafín Marín, “Joselillo” y José Arcila y, con matices en los que ahora entraremos, bastante hicieron con darle muerte y salir por su pie del coso tafallés.

Abrió plaza un descastado Toro que ya se paró después de los primeros lances de recibo. Soltaba la cara en el embroque elevándola a las nubes y quedándose debajo del torero con el consiguiente peligro. Serafín Marín se mostró decidido, porfiando en vano con tan desrazado animal, siempre bien colocado y con la mente clara.


El primero


Dispuesto y bien colocado Serafín


En segundo lugar se lidió quizá el Toro con más interés de la tarde, un castaño escurrido de carnes que resultó bravo en el caballo. Cuando todo indicaba que podía ser Toro de posibilidades, en el segundo tercio cambió para mal, enganchó una vez el capote del banderillero que lidiaba y empezó a soltar la cara y a quedarse corto. “Joselillo”, estuvo digno ante un animal que acabó orientado y peligroso, que sacó genio malo y que fue imposible para cualquier atisbo de lucimiento.


El castaño segundo


Así embistió en la muleta de "Joselillo"


El tercero de la tarde fue otro toro descastado y deslucido. Sus hechuras se asemejaron más a las de un avileño que a las de un Toro de lidia. Salió ya parado de chiqueros, manseando, cortando el viaje con medias arrancadas y sin transmitir el peligro que tenía a los tendidos. El diestro colombiano José Arcila nada pudo hacer ante semejante espécimen


Feas hechuras


Deslucido

El Toro que hizo cuarto nos levantó un poco el ánimo cuando saltó al albero por su conformación morfológica, fue el Toro mejor hecho de la corrida, el que más se asemejó a aquellos Pedrajas de Dª María Luisa Domínguez y Pérez de Vargas, aquellos que nos hacían vibrar con su bravura y sus arrancadas al peto los lunes de resaca sevillanos, solo fue un espejismo, resultó asemejarse más a una burra mansa que a un Toro de lidia. Parado, sin humillar, con medias arrancadas, en fin, una birria de Toro con el que Serafín nada pudo hacer excepto estar dispuesto y decidido. Hay que destacar el buen hacer en la brega de Curro Robles que intentó por todos los medios con su temple y llevando al toro con los vuelos del capote que el toro rompiera para adelante pero fue en vano.


Mejores hechuras


Curro Robles en su magistral brega


Embestida desrazada

En quinto lugar saltó al albero el Toro que más se dejó del festejo, un Toro montado y sin cuello que solamente por su construcción era complicado que humillara. Se quedó corto en el segundo tercio pero, entre la buena brega de “Venturita” y el inteligente y efectivo inicio de faena de “Joselillo”, alargándole la mano en muletazos por bajo de inicio, consiguieron que el Toro tuviera el viaje un poco más largo que sus hermanos. Resultó noble, con poca raza y soso. Lo que le faltó al Toro lo puso “Joselillo” que consiguió robarle muletazos de mérito por ambos pitones con su disposición y buena colocación. Faena meritoria, templada y pulcra malograda por la espada.


El quinto


"Venturita" en apuros



Joselillo por ambos pitones

El último de la tarde fue otro espécimen con pocas hechuras de Toro de lidia, grande, alto, basto, sin cuello, feo, horroroso de hechuras y así es complicado que el Toro se comporte bien. Si a esto se le añade la vil masacre que sufrió en varas el resultado es un animal parado sin querer pelea y con síntomas de descastamiento total . Arcila ya no se confió y se mostró desconfiado, sin ideas ni recursos ni oficio, vamos, que no quiso ni verlo.


Horroroso


Arcila no se dio coba

La impresión que nos llevamos de Tafalla es que hay toreros parados en el banquillo y que, sin embargo, muestran más oficio, disposición, decisión y conocimientos que muchos que toeran en todas las ferias. Tanto Serafín Marín, como “Joselillo”  se reivindicaron en Tafalla como torferos capaces y recuperables y eso que la ocasión no fue la más propicia.


Los apoderados de Serafín desilusionados entre barreras

Una vez más también es de justicia reconocer la labor de la empresa por acercar a Tafalla encastes diferentes a lo de todos los días, luego el resultado será el que sea, pero ahí queda la intención, esperemos sigan en esa línea, asi como la inclusión en la feria de Toreros muy capaces en el olvido del sistema de los que los aficionados todavía no se han olvidado. Enhorabuena. También hay que reconocer a quien corresponda, la imposición de que los Toros acudan, como mínimo dos veces al caballo, sin duda es el primer paso para recuperar el segundo tercio del que tan ayunos estamos en la mayoría de plazas.


Aviso en el patio de cuadrillas


Por último reconocer y destacar la buena labor de la banda de música de Tafalla, suena afinada y marcando los matices, una delicia escuchar sus sones.


Perfecta la banda

miércoles, 2 de agosto de 2017

Novillada, Tomás Prieto de la Cal. Lodosa(Navarra) 1-8-17

Tras un año de ausencia, la ganadería onubense de Prieto de la Cal regresaba a uno de sus feudos tradicionales de la temporada, la acogedora localidad navarra de Lodosa y lo hizo con buen pie. Se lidiaron 4 novillos de diferente condición, donde el denominador común fue la casta, con algún novillo que ofreció muchas posibilidades a los de luces.



La Familia Prieto de la Cal, junto a Juan Vázquez atentos al festejo


El matador de Toros Pepe Doblado en sus menesteres de mayoral 


Daniel de Logroño Y Juan Antonio de Peralta, dos aficionados presenciando el festejo


Los encargados de dar lidia y muerte a la novillada fueron los novilleros  Daniel Ollora “El Dani” y José Antonio Lavado.
“El Dani” abrió plaza , se mostró dispuesto y con colocación en un novillo que fue masacrado en varas, picado con alevosía en la paletilla y que resultó bajo de casta y deslucido.


El primero


Pésimamente picado


Disposición


El segundo de la tarde correspondió en suerte a José Antonio Lavado , novillo que cumplió en varas y tuvo mucha casta y movililidad, claro por el pitón izquierdo y con sentido por el derecho , Lavado estuvo decidido hasta una fea voltereta que le propinó el novillo, se empeñó en torear por el lado derecho, cuando el, lado bueno era el contrario. Al final el novillo acusó la querencia y acabó refugiado en tablas.


El encastado segundo


José Antonio Lavado


De nuevo “El Dani” se mostró dispuesto en el tercero de la tarde, un jabonero con muchas complicaciones al cual le faltó entrega y humillación.


El tercero


 Dispuesto "El Dani"


El plato fuerte de la novillada llegó en cuarto lugar saltó al albero un novillo negro, muy en veragua, tanto en hechuras como en comportamiento, novillo muy enrazado y bravo, con el cual no estuvo a la altura José Antonio Lavado, fue claro por ambos lados, por el lado derecho intentó colocación, pero escupía la embestida hacia afuera y se pasó muy lejos el novillo, por el lado izquierdo ni lo intentó. Mucha disposición y poco oficio, sin duda el novillo mereció mejor trato.


El bravo cuarto


La Tauromaquia de Lavado



Una vez más, como no, resaltar la magnífica banda lodosana que amenizó el festejo, todo un lujo disfrutar de sus sones salidos de la batuta de José María Ezquerro  


La Banda de Lodosa